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temas clave: psicoanálisis Lacan política pensamiento revista digital |
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brainworlds, imagen digital, 2007,
Susan Nash (cortesía
del artista)
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El malestar
en la globalización
Dr. Limberg M. Reyes Tomas
Psicoanalista |
Introducción
El Neoconservadurismo y la ideología Neoliberal
El presente trabajo consta de tres partes. En la primera
parte, hacemos un intento de analizar los rasgos más característicos
de la ideología de la globalización. En la segunda, pasamos
a realizar un análisis de los efectos que esta nueva ideología ejerce
sobre la salud psíquica, somática individual, social y
sobre las formas de vida a escala planetaria. En la tercera parte,
nos dedicamos a efectuar un estudio detenido del concepto de ideología, tal
como se ha entendido clásicamente, al que añadimos
las recientes aportaciones lacanianas, que sin lugar a dudas, ayudan
a enriquecer y, a dar una visión más amplia y profunda
al complejo problema de lo ideológico.
Para empezar señalamos que toda la ideología neoliberal
se va a levantar sobre un número considerable de pensadores filósofos,
sociólogos, economistas etc. Entre los múltiples
pensadores que han dado la base teórica a esta ideología,
vamos a citar a los siguientes:
A. Smith, T. Hobbes, J. Locke V. Hayek, K. Popper, M. Friedman, E. Burke.
M. Olson, G. Becker, R. Nozick. Leo Strauss. Las disciplinas, como
las matemáticas y la teoría de los juegos de Morgersten
y V. Neuman. La ciencia y la tecnología. El conductismo y el neoconductismo.
El pensamiento de los autores mencionados, va a ser retomado por
otros a lo largo del tiempo, para concluir en nuestra época
en un pensamiento denominado global, una forma de ideología
claramente dominante en la actualidad. Intentaremos efectuar una
crítica de este fenómeno ideológico global, de su
vertiente totalitaria y de sus incidencias en las formas de vida actual,
de cómo se entreteje en las marañas de los vínculos
sociales y sus consecuencias para la salud mental bajo la forma de “síndromes
modernos”, intentaremos valorar el papel que juega
en el sufrimiento que trae consigo, en la forma de goce y en el modo
de hacer funcionar la patoplastia de los nuevos padecimientos y cómo
reviste a los ya conocidos.
El núcleo duro del pensamiento neoliberal propugna que el ser
humano es en esencia egoísta y que vela siempre por su propio
interés. Sobre la base de esta concepción surge la teoría
de la “acción colectiva” de M. Olson y la noción
de “El capital humano” de G. Becker. La acción colectiva
no es sino la suma de los comportamientos individuales a la búsqueda
de su mayor interés y, este acto es lo que constituye un comportamiento
racional, por lo tanto, sólo se entenderá como actuando
de forma racional a quien trata de mejorar su propia condición
de existencia.
Así resulta que lo eficaz emerge como el acto humano por excelencia, ocultando
el hecho de que la ley del mercado tiene su base en la desigualdad
y el autoritarismo. La teoría de la elección
racional recibe un claro refuerzo positivo bajo el modelo neoconductista
Skineriano. De este modo se unen el conductismo de J. B. Watson y Skinner
con el funcionalismo de Parsons”. Estaríamos ante una teoría
de la elección racional, considerada como la quinta esencia ideológica
del modelo cultural del neoliberalismo contemporáneo” (Blanca
Muñoz. O. C. Pág. 127).
Parte primera
Neoliberalismo, globalización y postmodernidad
Neoliberalismo y globalización no son términos sinónimos,
no obstante, toda la doctrina neoliberal a la que haremos alusión
de forma esquemática, ampara y avala, los modos y formas de
la globalización económica y tecnológica. A esto
hay que añadir, el polémico concepto de postmodernidad
para despejarlo en su significación. La globalización es
un intento de dar cuenta de la expansión del capitalismo hasta
los confines del planeta, con la lógica de los mercados y las
redes de información. La postmodernidad sería un
intento teórico de dar cuenta del estilo cultural,
que corresponde a esa globalización del capital.
En esta llamada era de la globalización, el complejo industrial mas
mediático de la información está en vías de
convertirse en el sector dominante de la economía
postindustrial y, al mismo tiempo instituye una nueva estructuración de
la conciencia del mundo, sustituyendo a la conciencia moderna (conciencia
de clase, conciencia positivista, metafísica, etc.). Estas industrias
constituyen una gran fábrica de signos que circulan a escala
planetario. La producción, la velocidad y el consumo inmediato
de estos signos conllevan la devoración y pérdida
de las tradiciones. Lo tradicional queda absorbido y lo novedoso se
expresa con lo que W. Benjamin dice del capitalismo global: “Reduce
lo que existe a escombros, no por los escombros en sí, sino por
el camino que por ellos pasa”.
La modernidad tenía un proyecto que venía expresado
por la filosofía de la ilustración, con la
ambición de emancipación dando una solidez y una
consistencia al fluir de la existencia. En la postmodernidad la
información, no el dinero, se convierte en la mercancía
por excelencia. El mensaje es el masaje. Con la velocidad
de la información todo fluye y hasta los puntos de
vista son fugaces, ya que todo queda sujeto a interpretaciones
y no nos queda nada sólido al que poder aferrarnos. Estamos así ante
la postmodernidad líquida para parafrasear a Z. Bauman.
En el ámbito filosófico se plantea el siguiente discurso:
Si un significante remite siempre a otro significante,
y jamás a un referente, entonces el discurso está antes
que las cosas. Tal como dijo Nietzche, “no existen hechos,
solo interpretaciones, y toda interpretación interpreta otra interpretación”.
Derrida nos habla de un “retraso originario” ya que
para el filósofo de la deconstrucción “nunca hubo
una primera vez en que el hecho se presento, por así decirlo,
en persona, para ser interpretado; en el origen había ya una interpretación
que interpretaba otra interpretación. La supuesta primera vez
era ya una segunda vez o una repetición. Si la cosa
no precede a la interpretación, si solo aparece como tal después de
haber sido interpretada, entonces la interpretación la crea. Él
interprete es un poeta. Esto lleva a decir a Klossowski “el mundo
se vuelve fábula, el mundo tal cual es, sólo es una fábula:
fábula significa algo que se cuenta, un acontecimiento contado
y por eso mismo una interpretación.
Sabemos que el término globalización es polisémico
y no fácil de ser definido, pero implica un complejo de procesos
de transformación económica, tecnológica, social
etc. generador de expectativas positivas cara al nuevo milenio. Empero
la globalización esconde otros conceptos y términos como:
hegemonía, imperialismo, dominación etc. Lo más
relevante es que este término implica, de forma oculta, una ideología
que sostiene a toda la doctrina ultraconservadora. Esta ideología
neoliberal como la única ideología clasista y totalitaria
sostiene que nada ni nadie debe controlar el capital y la economía,
deber ser despolitizada en aras de un mercado libre.
La globalización de los mercados está apoyada por
los avances tecnológicos y como proceso global económico
no son negativos pero, como vamos diciendo, lo que sí resulta
negativo es el hecho de que la ideología neoconservadora y neoliberal,
que sostiene este supuesto nuevo cambio, está conduciendo la globalización
a una universalización, occidentalización y americanización de
una práctica política y económica totalitaria encubierta.
A. Giddens dice que la globalización “es una ideología
propagada por librecambistas que quieren desmantelar los sistemas de
bienestar y recortar los gastos estatales”. Y es más como
afirma J. Petras “la globalización sirve a un propósito
político fundamental: una racionalización ideológica
de las crecientes desigualdades de clase, la mayor polarización
social y la creciente transferencia de los recursos del estado al capital”.
(J. Petras y otros “Globalización, imperialismo y clase
social” México. Lumen 2001. Pág. 351).
Así, mientras el capitalismo se expande en el planeta sin límites,
la personalidad de los individuos se fragmenta, pierde los elementos
de referencia de integración y protección social. Los individuos se
encuentran así ante un futuro incierto, llenos de desolación,
desilusión, divididos, se sienten solitarios, incluso enfrentados
y sin una identidad clara. Esto lleva a fenómenos vivenciales
de carácter regresivo con el retorno de los mecanismos de
integración comunitarios en detrimento de los societarios (solidaridad
orgánica). Este retorno regresivo a la comunidad conlleva una
vida cada vez más cerrada y excluyente donde la propia comunidad
se torna en el referente único desde todos los ámbitos.
Aquí creemos que está, una de las vertientes, del origen
de los nacionalismos étnico-culturales y de los fundamentalismos
religiosos. Se llega así a la intromisión de lo sagrado,
místico y de lo religioso en el ámbito social laico dando
origen a conflictos entre lo cultural y lo religioso.
La vuelta que hace el neoliberalismo a Adam Smith como parte de su
ideología,
se expresa bajo la forma en que el mercado pasa a jugar un papel central
en toda existencia humana y que el egoísmo se torna en el sentimiento
básico en toda relación humana.
Como es sabido los mercados son lugares donde entra en juego la oferta
y la demanda. El mercado perfecto se constituye basándose en postulado
de que ningún participante de modo individual puede intervenir
en los precios y se supone que cada participante está bien informado.
En este tipo de mercado se produce un ajuste casi automático entre
oferta y demanda, logrando con el tiempo un precio equitativo.
A. Smith dio una explicación del mercado perfecto,
cada sujeto al actuar de forma egoísta y al situarse en
la búsqueda de su máximo provecho conduce de
forma paradójica a resultados donde finalmente precios
y mercancías es lo más ventajoso para todos. A. Smith
dijo que esto sucedía porque actuaba una especie de “mano
invisible” que convertía el cúmulo de egoísmos individuales en
el máximo altruismo colectivo, por la intervención
de esa especie de mano providencial (J. L. San Pedro “El Mercado
ya la Globalización”. Círculo de Lectores 2002).
Así se entiende que cualquier intervención de
las autoridades o del estado anularía a la acción providencial de
la mano invisible.
Pero este mercado perfecto es un ideal y en realidad casi siempre
nos movemos en un mercado imperfecto. En todo este proceso contribuyen,
como ya sabemos, las técnicas publicitarias que diseñan productos
con ventajas para el vendedor pero no así para el comprador.
Se crea así una situación asimétrica respecto
a la información. En el mercado imperfecto existen
manos bien visibles e interesadas buscando el máximo beneficio a
costa de lo que sea. El mercado establece precios y
condiciones teniendo en cuenta el interés social.
Para nuestro propósito es preciso resumir de forma breve los aportes
de autores como V. Hayek, M. Friedman, R. Nosick que han contribuido
de forma relevante y decisiva en la consolidación de la
corriente neoliberal.
El llamado modelo cultural neoliberal se entiende mejor si conocemos
al pensamiento económico-político de Friedrich A. Von Hayek.
Este autor intenta desarrollar una Ética y una ciencia política.
Su pensamiento debe en mucho a E. Burke. Edmund Burke en su principal
obra realiza una demoledora crítica a la ilustración, a
la teoría del derecho natural. El iusnaturalismo, que defendía
la igualdad, para Burke aparece como el enemigo del derecho histórico
y de la tradición. La tradición es garantía de las
creencias morales y garantiza el respecto a la autoridad y, es desde
esta forma de pensar, como surge la Ley como salvaguarda de la tradición
y, así el derecho privado pasa a ser el garante de la libertad,
de una libertad como una propiedad.
Von Hayek para fundamentar la diferencia entre libertad social y libertad
política acude a la vieja teoría del estado pre-social,
retomando a Locke viene a decir que la igualdad es una cuestión
legal.
El Nóbel de economía en 1974 defiende la idea de que la
igualdad depende de hechos jurídicos y, sólo el derecho
privado hace posible la libertad, como propiedad. De este modo propiedad,
libertad e igualdad van unidas. Su concepción social va en contra
de cualquier tipo de socialismo y del modelo económico keynesiano.
Keynes y Hayek son conocidos por haber mantenido célebres discusiones
por correspondencia realizando, de este modo, una confrontación entre
la escuela austriaca y la escuela de cambridge de economía. M.
Friedman, también premio Nóbel, va a seguir a Hayek pero
manteniendo una postura más radical con ciertos postulados,
como la defensa a ultranza de una economía capitalista que
toma partido por la libertad y no por la igualdad. Introduce el tema
de la eficacia económica como central en la cultura neoliberal
que se manifiesta claramente a favor de toda iniciativa privada.
Con Friedman se aboca a una política monetaria, en la que
la eficacia se centra en el consumo permanente que a su vez posibilita
el aumento de la tasa interés-inversión. Además el
premio Nóbel de Economía declaró en 1999
que era aconsejable suprimir la Seguridad Social puesto
que la responsabilidad de ahorrar para una asistencia sanitaria
y la vejez es un asunto totalmente individual, que no le compete al
Estado, es únicamente el ciudadano quien debe decidir si quiere
garantizar un futuro tranquilo a través de una aseguradora
privada o las pensiones de jubilación o, en todo caso,
gastar día a día la totalidad de su salario,
aunque tenga que vivir después en la pura miseria económica.
Así llegamos a una propuesta, desde el ámbito económico
filosófico, al aumento del consumo, que a su vez conduciría
a la búsqueda de mercados, para una inversión intensificada
por la oferta de una gran cantidad de productos y la creación
de necesidades. Esta política de mercado percibe, en la cultura
de masas, un centro para la inversión de productos destinados
al ocio y al entretenimiento de la gran sociedad de masas.
En el modelo económico neoliberal se produce la división
de población en niveles de acuerdo a la renta y la propiedad.
Al resucitar A. Smith y J. Locke el liberalismo, ponen en marcha una
sociedad con una tendencia moral “egoísta” y de donde
la teoría de “la mano invisible” es llevada al extremo
hasta tal punto, como ya hemos dicho, que la mano deja de ser invisible
para ser bien notorio y visible.
Con Hayek se regresa, por decirlo así, a un “modelo
instintivista” en el sentido clásico del término
y en un modelo de cultura basado, en la suma de hábitos de conductas
y normas de acción. La tradición deja de ser considerada
como historia, pasando a ser denominada como costumbre, y esta tradición
normativa pasa a formar parte de la vida inconsciente. Así el
orden social es una forma de adaptación inconsciente a un conjunto
de reglas. Orden es aquí, sinónimo de jerarquía
donde predomina una minoría de principios y valores.
En la sociedad neoliberal y neoconservadora se da la siguiente paradoja; por
un lado se intenta homogeneizar a una población con el lema “mercado
para todos” pero, de otro lado, se trata de establecer una diferencia
sobre la base de privilegios de clases. El orden social supone una desigualdad
económica y una merma cada vez más creciente del
poder adquisitivo. Esta forma de globalización económica
con la liberalización a favor del capital, conduce a la llamada “dictadura
del mercado global”, que anula y destruye el pacto keynesiano,
que suponía un control estatal del capital y un estado de bienestar.
Este “mercado global” no integra a todos, ya que deja a muchos
fuera, acentuando la división entre muchos pobres y unos pocos
ricos. Este imperio del mercado global favorece a las empresas transnacionales
o multinacionales que se expanden dejando fuera a estados y países
más pobres y de algunos de los cuales incluso se llega a prescindir.
Robert Nozick premio Waldo Emerson en 1982 por su producción
intelectual, publica “Anarquía, Estado y Utopía” libro
que fue leído y debatido en los medios intelectuales.
Su teoría de anarcocapitalismo constituye intentos de ofrecer
una propuesta que va en contra de toda utopía. Ataca el modelo
estatal basándose en una política ultraliberal y, además,
presenta una teoría que intenta refutar a J. Rawls, utilizando la teoría
de los juegos.
En su análisis de la naturaleza de la racionalidad. Nozick viene
a decir que los griegos analizaron la racionalidad como diferente de
la naturaleza humana, pero a la luz de la teoría de la evolución
la racionalidad, es vista como un mecanismo de la propia evolución.
Nozick adopta así una concepción darwiniana de los procesos
cognitivos. Con esta concepción evolucionista, R. Nosick, introduce
la teoría de la elección racional y la teoría de
juegos y estrategias. Pero además con la lógica matemática
y su aplicación a la teoría económica la razón
se convierte en asunto técnico.
A. Nozick surge como el filósofo defensor del neoliberalismo político
que piensa en la disolución del estado. El estado debe jugar el
papel de apoyo al libre mercado, los organismos estatales elegidos de
forma democrática deben promover el intercambio competitivo actuando
como sustituto de las relaciones solidarias, donde la libertad se entiende
como “libre mercado”. Nozick es partidario de una anarquía
política que acabe con el estado democrático como protector
del bienestar de sus ciudadanos. Para la teoría neoconservadora
el estado es considerado como un enemigo, enemigo de la “libre
iniciativa”, y sobre todo por tratar de imponer lo privado
sobre el bien común.
Introducción a la segunda parte
En este contexto ideológico, encontramos nuevos sufrimientos,
nuevas patologías, propias de la modernidad y/o de la postmodernidad
que nosotros denominamos bajo el epígrafe de, “El Malestar
en la Globalización”. Se pueden encontrar en estudios sociológicos
denominaciones que bajo el título de: la era del narcisismo, la
era del vacío, la era de lo líquido, la era del individualismo,
la sociedad del espectáculo, o la era del consumo etc., denuncias
de formas de vida, que han surgido por efecto de este
nuevo orden mundial económico y político,
al que estamos asistiendo, y otros tantas formas de vida, que de
momento dejamos su análisis para más adelante. Para
comprender este modelo sociopolítico y cultural ha sido necesario
hacer una revisión extensa de esta nueva ideología y del
concepto mismo de ideología con el aporte lacaniano.
Pasamos a enumerar y analizar someramente los sufrimientos o padecimientos
que aquejan a un buen número de seres humanos en el momento
actual. Hemos optado por dividir en dos apartados estas dolencias,
tenemos así: trastornos individuales y trastornos sociales.
Dejamos para la segunda parte un estudio más detallado de
estos trastornos. En esta introducción a la segunda parte del
trabajo, en general añadimos un estudio de algunos autores y
pensadores relevantes que han dedicado muchos años de su vida
a estudiar los síntomas o síndromes postmodernos.
A) Trastornos individuales
1) Trastornos alimenticios: la anorexia y la bulimia.
Obesidad. ¿No reproduce a caso la anorexia el modelo ideológico
actual neoliberal? Individualista, narcisista, con dificultad en la capacidad
de subjetivación y de introspección; casi vaciado de subjetividad,
exigente consigo misma, consumista en el sentido de B. Schwartz: “Por
qué más es menos” dentro de la tiranía de
la abundancia, muy intelectual, con un rechazo profundo de la feminidad.
Son víctimas de las contradicciones sociales al ser manipuladas
en su deseo por los medios de comunicación de masas.
2) Las adicciones: a drogas, a máquinas, al
consumo, al trabajo, a la estética corporal, etc.
3) Las depresiones a consecuencia de la desintegración
de lo social, paros, OMS dice que el 2020 será la primera
causa de baja laboral, bajos salarios, inmigraciones, etc.
4) Síndrome de fatiga crónica.
5) La fibromialgia.
6) Dolores erráticos.
7) Aumento de las patologías psicosomáticas,
alergias, hipertensión, etc.
8) El consumismo. Ya hemos visto cómo la globalización
económica, con la liberalización del capital conduce
a una dictadura del mercado global. Además también hemos
dicho que esta ideología anula y destruye el pacto keynesiano
que condujo a un control por parte del estado del capital económico
en forma de inversiones que abocó a un estado de bienestar.
Este mercado global como sabemos ahora no integra a todos ya
que muchos quedan afuera acentuando la división entre ricos
y pobres Este tipo de mercado esta a favor de las
empresas transnacionales o las llamadas multinacionales que se
expanden dejando atrás a los países más
pobres del planeta y de algunos de los cuales incluso se llega a prescindir.
Bajo la dictadura y el imperio del mercado global se hace más
patente el lema “consumo luego existo”.
B) Patologías sociales
Retorno de las sociedades de tipo comunitario
El pensamiento político de A. Smith, al unirse a las ideas de
Hobbes, llega a una contradicción, puesto que
es imposible conciliar el egoísmo y una forma de vida Ética.
El tema del egoísmo es central en la sociedad capitalista. Sabido
es que Hobbes rompe con la noción griega de sociabilidad, lo
que fundamenta la vida en la polis. La simpatía pretende
moderar la irrupción del egoísmo en la vida social; una
vida social o una sociedad que se rige por la ley del mercado. En esta
forma de vida de forma sutil pero imparable, surge el sentimiento de
efectuar un cálculo de la utilidad de los otros en mi propio interés.
Así la “Razón instrumental” emerge como
la única forma de sentimiento moral hacia los otros ante
la progresiva consolidación en los siglos XVII y XVIII del mercado. A.
Smith intenta justificar el modo de vida que entra en la convivencia
social. Así la teoría de los sentimientos morales” justifica
la legitimación del mercado partiendo del relativismo moral. Lejos
va quedando la Ética de Sócrates y Platón. La moral
para Smith se asienta sobre la conveniencia y la convención. Es
una moral que se constituye en fiel reflejo de las actitudes dominantes
de su época.
En “Investigación sobre la naturaleza y causa de la riqueza
de las naciones”, dice A. Smith, al referirse al ser humano: “no
nos dirigimos hacia su humanidad, sino a su egoísmo….”
Como ya sabemos, sobre esta base, se van a promover las concepciones
económicas y políticas de Hayek, Nozick y Friedman, quedando
así sembrado el camino para el egoísmo, el individualismo,
la insensibilidad ante el dolor ajeno dentro de una sociedad cada vez
más fragmentada donde los vínculos afectivos pasan a ser
dominado por lo que Z. Bauman llama lo líquido.
La sociedad, como origen y fundamento de lo social queda atrás,
a este cambio se denomina “La metafísica del egoísmo” de
tipo moral, estético y cultural.
Y como señala Mª José Fariñas, la globalización
es un modelo cultural al servicio de una clase particular. Marca un nuevo
proceso de dominación hegemónica, de aculturación
y colonización a escala planetaria “una ideología
que intenta reemplazar la primacía y la soberanía de los
estados nacionales por la soberanía difusa y superestatal de las
nuevas empresas transnacionales y que pretende, fundamentalmente, anular
las culturas locales mediante la imposición de una supuesta
cultura global única y conservadora” (“Mercado sin
ciudadanía” Mª José Fariñas Dulce. Ed.
Biblioteca Nueva. Madrid 2005 Pág. 37)
9) Patología familiar: Aquí pensamos en una
gama diversa de patologías que rompe con el modelo de vida
familiar tal como se vivió hasta más o menos la mitad del
siglo pasado. Violencia infantil, violencia escolar, violencia de género,
etc. Conflictos de pareja y sus consecuencias (agresividad, divorcio, falta
de comunicación). La violencia de género, que respondería
a la frase de Lacan: “te amo, pero hay algo en ti más que tú mismo
que amo, objeto petit a, por lo tanto te destruyo”. Estamos
ante la fórmula de la pasión destructiva de lo real y la decadencia
de las grandes instituciones (Escuela, familia, salud, cárceles etc.)
10) Los efectos de la tecnociencia en la vida:
La ciencia y la tecnología se tornan globales, así resultan ser
determinantes en el control de la información y de los medios
de comunicación. La tecnología trasmite la ideología
global como algo natural, inevitable y que se nos hace imposible cambiarlos.
Dirige nuestros modos de vida provocando una alarmante ausencia de autocrítica,
empero lo más relevante es que crea una “nueva teología
del mercado” por lo que aumenta, cada vez en mayor medida, el potencial
alienante del ser humano.
Dicho de otro modo, los sistemas de comunicación vigentes conducen
y promueven una forma de vida social no integrados, ni organizados y
que Manuel Castells ha llamado, “sociedad en red”. Esta
nueva sociedad va transformando lentamente los vínculos sociales,
la integración y cohesión de los ciudadanos con nuevos
modos de actuación, nuevos espacios de comunicación que
terminan en una virtualización de la realidad.
Hoy lo más importante para la nueva ideología líquida
imperante es el control de los medios de información (y no de
los medios de producción).
El control de conocimientos y del saber se convierte en capacidad
de poder. El conocimiento y el saber se transforman en mercancía.
Si hay una asimetría en la información se socavan las bases
de la educación, de la democracia, de la emancipación.
La mercantilización del conocimiento debido al monopolio de las
nuevas tecnologías de la información, impide y anula toda
capacidad de desarrollo un pensar crítico y por consiguiente recorta
y/o anula la libertad y la responsabilidad. Ayuda de modo eficaz a romper
el pacto social integrado al trabajo y a los derechos laborales. Ante
esta perspectiva social la frase enunciada por de Zizek, parafraseando
a un héroe de Matrix, reza: Bienvenidos al desierto de lo
Real. Este dicho se torna cada vez más vigente.
La ciencia actual se aleja de la tradición cognitiva
de la gente y contribuye a reforzar la inquietud de lo
social, su malestar y su angustia. Si como dicen los científicos
contemporáneos que todo saber es una construcción
y que la idea de realidad como algo dado ya no es admisible,
este pierde en solidez y en garantía como referente
fijo. Las propias ciencias están abocadas a revisar su
propia garantía epistemológica, ya que toda ciencia
aparece limitada a las condiciones históricas de su
desarrollo y su eficacia no está sujeta a verdades inalterables.
Ningún descubrimiento científico puede ser definitivo
y absoluto. Prigogine viene a decir: “Buscábamos esquemas
globales, simetrías, leyes generales inmutables y hemos
descubierto lo mutable, lo temporal, lo complejo. Las ideas de no-linealidad,
inestabilidad y fluctuaciones se difunden a un amplio campo de pensamiento científico y
hasta social”.
El mensaje descubierto por el Darvinismo radical, en palabras de
R.Dawkins consiste en: “Un río de ADN que fluye por el
tiempo, no el espacio. Un río de información, no de huesos
y tejidos; un río de instrucciones abstractas para construir
cuerpos, no uno de cuerpos sólidos. La información pasa a
través de los cuerpos y los afecta, pero no se ve afectada
por ellas en su tránsito”. La evolución no
tiene un sentido que lleva inscrito en los genes, no tiene ningún
significado y la naturaleza es por completo indiferente para nuestra
vida.”Nosotros, y eso implica a todas las formas de vida, somos
máquinas de sobrevivencia programadas para propagar la
base de datos digitales que efectúo la programación”.
De la teoría evolutiva Darwiniana se deriva, que el río
de pura información digital fluye de forma ininterrumpida a través
del tiempo geológico y bifurcándose tres mil millones de
ramas, donde lo que llamamos rasgos familiares pierde su
sentido tradicional. La vida ya no transcurre en un ámbito
familiar, la historia no nos habla en el lenguaje acostumbrado y hasta
la propia sociedad se torna desconocida. Esta es la nueva versión
que nos ofrece y nos deja la ciencia actual.
Aquí señalamos de paso, algo que veremos con más
detenimiento más adelante, se trata de lo que conocemos
como: Discurso de la Universidad. Lacan ha dicho que la ciencia es la
ideología de la supresión del sujeto. También se
ha dicho que la ciencia, en su relación con la Cosa, no quiere
saber nada de ella. De este rechazo proviene el hecho de que la
Cosa retorne a través de la ciencia bajo formas terroríficas
y cuando no catastróficas: La bomba atómica o nuclear,
las armas de destrucción masiva de tipo biológicos, las consecuencias
probables de la ingeniería genética. De esta manera van
surgiendo muchos objetos desconocidos, hasta ahora para nosotros,
que terminan por alterar nuestro sentido de realidad. Los monstruos que
pueden surgir tras aplicar la genética molecular y el potencial
de destrucción de las bombas nucleares, ya forman parte
de nuestra realidad actual como algo novedoso, pero al tiempo que inquietante
y terrorífico. Lacan se pregunta por el estatuto actual
de la verdad y del goce en un mundo atravesado por los surcos
de la aletosfera. Con estos objetos productos de la tecnociencia
(que Lacan llama Letosas) el amo distrae a sus esclavos y por este
medio además se enmascara el exceso de goce que produce
estas letosas.
11) Cambios climáticos y sus consecuencias en la población.
12) La biopolítica, la administración de la vida:
Se percibe cada vez más la amenaza de la vigilancia tecnológica
del ciudadano, por efecto de la bomba informática, y de la bomba genética.
Para algunos autores como A. Galindo, que retomando los escritos
de M. Foucault y G. Agamben nos viene a decir que la vida en las actuales
ciudades de los Estados occidentales, es en esencia, casi
idéntica a la vida en un campo de concentración nazi. Las
decisiones del Estado, de sus funcionarios, sobre el estatuto jurídico
de, por ejemplo, un embrión humano, o de un colectivo de inmigrantes
sin papeles, o de un grupo de presos preventivos o, incluso, sobre cualquier
ciudadano, son en lo fundamental muy parecidas a las decisiones del Estado
nazi sobre el estatuto (jurídico, político, antropológico)
de un judío.
Los sistemas jurídicos occidentales descansan en una ficción
que permite la mayor exclusión conocida de la vida. Todos los
ciudadanos somos, pues, habitantes de un gigantesco campo de concentración,
cuya terrorífica actualidad se oculta tras la máscara de
la democracia “Alfonso Galindo” Política y Mesianismo.
Giorgio Agamben. Pág. 15 Introducción.
En la Grecia antigua, según Aristóteles, se distinguían para
la palabra vida dos términos. Así, tenemos la palabra “Zoe”,
que expresa el hecho, el simple hecho de vivir común a
todos los seres vivos y, de otro lado la palabra “bios”,
que designa la forma de vivir propia de un individuo o grupo. La
simple Zoe es un bien en sí mismo, pero esta simple vida natural
no se incluye en el ámbito de la polis, esta distinción
es de suma importancia.
Foucault señala que en los umbrales de la vida moderna,
la vida natural empieza a ser incluida en los cálculos del poder estatal
y, por esta vía la política se transforma en Biopolítica.
En la modernidad, el ser humano va siendo considerado como un
animal que se pone en entredicho, su propia vida y el individuo
en cuanto simple cuerpo viviente se convierte en el objetivo de
las estrategias políticas, por medio de refinadas técnicas
biopolíticas.
El capitalismo ha sido posible merced al control disciplinario,
llevado a cabo por el biopoder que ha permitido crear los llamados “cuerpos
dóciles”. Poco a poco se produce el ingreso de
la Zoe en la polis, que finalmente aboca en la politización de
la “nuda vida”. Nuda vida, es la vida que cualquiera puede
darle muerte de forma impune, y al mismo tiempo, es la vida que no puede
ser sacrificada de acuerdo con los rituales establecidos.
La ideología de la modernidad remarca la relación entre
la nuda vida y la política y esta unión constituye
el núcleo originario del poder soberano. La vida biológica situada en
el centro los cálculos, del estado moderno saca a la luz los vínculos
secretos y ocultos que une el poder con la nuda vida, de este hecho
nos atestigua los prisiones de los campos de concertación Nazi,
los presos de Guantámo, los prisioneros de la
guerra de los Balcanes, o de los cayucos de emigrantes flotando
a la deriva sobre la mar, etc.
El objetivo del biopoder es controlar la voluntad de los gobernados.
Desde el S. XVIII hay un afán constante por gobernar y controlar
el ritmo de crecimiento de la vida humana en su aspecto de fertilidad,
nupcialidad, natalidad, mortalidad llegando incluso a controlar las horas
de trabajo, ocio, tiempo libre etc.
Foucault distingue una nueva forma de poder que adviene con la
modernidad. A la forma clásica de poder lo llamó poder soberano,
y a la forma de poder contemporáneo lo llamo biopoder. El biopoder
en su forma de biopolítica actúa con técnicas y
procedimientos destinados a dirigir la conducta de los seres humanos,
a someterles en su voluntad a gestionar estatalmente la salud,
higiene, natalidad longevidad, raza, controlar su multiplicación,
etc., se torna así la vida en el campo de ejercicio y objeto de
producción bajo el control gubernamental.
13) Resquebrajamiento de la democracia y el
declive del estado como promotor de la economía del bienestar
La sociedad postindustrial no es otra cosa que la continuación
(como es lógico) de la sociedad industrial en todas sus vertientes.
Saint-Simon pensaba que la sociedad industrial se constituyó como “sociedad
militar”, donde los grupos dominantes estaban conformados por:
los señores feudales, el clero y los guerreros. Además,
Saint-Simon sostenía que en el futuro la sociedad estaría
dirigida por científicos y empresarios. Este acerto se cumplió en
la sociedad postindustrial, donde el poder y los mecanismos sociales,
pasan a estar presididos por una estructura estatal burocratizada
que va a alcanzar su poder hegemónico sobre el estamento socioeconómico
y político.
Las contradicciones sociopolíticas de la época industrial
perviven sin resolver y además se añaden nuevas contradicciones
del periodo postindustrial. Sabemos que en el s. XVIII, triunfa la revolución
francesa. El capitalismo se consolida en el siglo XIX que frustra los ideales
de emancipación y los de la ilustración. El siglo XX se inicia
con todas las contradicciones de la sociedad burguesa. Hacemos un resumen muy
apretado de las características más importantes que según
B. Muñoz se observan en la sociedad de la etapa postindustrial,
tenemos:
1. En la sociedad postindustrial se producirá una profunda
secularización de los valores e ideas.
2. La ciencia se aplica a todos los sectores de la existencia social
y, en concreto, al tiempo libre.
3. Los medios de comunicación de masas inciden en la formación
de enormes “multitudes anónimas” que pueden ser persuadidas
con gran facilidad mediante técnicas y estudios psicológicos.
Se produce, por esta vía, el advenimiento de una nueva
sociedad en la que de forma sistemática se establecen una serie
de relaciones socioeconómicas organizadas sobre una base institucional
que regula las demandas y expectativas colectivas, culminando en un tipo
de administración que desde finales de la Segunda Guerra Mundial
pasa a ser el núcleo distributivo y redistributivo de las sociedades
del capitalismo avanzado.
Así, todos estos factores, van a culminar en el denominado capitalismo
tardío, desde finales de la segunda guerra mundial. El
llamado estado del Bienestar inspirado en la economía keynesiana se
consolidará de forma lenta. No obstante desde la década
de los años 70 del s. XX ya se empieza a hablar de la decadencia
del estado y de la sociedad del bienestar que llevará a una serie
de reajustes de las relaciones sociopolíticas y económicas
estables desde los años cuarenta.
Como se sabe, la democracia nace en 1748 con la revolución francesa
a consecuencia de la sociedad industrial, sus conflictos, y contradicciones,
que culminan en huelgas y en el paro masivo. El llamado estado del bienestar
tiene sus antecedentes en Inglaterra con el “Derecho de pobres” en
el s. XVII (1601). Se efectúa después un nuevo derecho
de pobres en 1832 y 1834. Estas Leyes iban encaminadas a
combatir la insalubridad, el hacinamiento y la miseria.
La derogación de la Ley de Pobres es reemplazada por otros derechos,
como las pensiones para la vejez, que se introduce en Inglaterra, que
anuncian la llegada del Estado del Bienestar. Este mismo hecho ocurre
en la Alemania de Bismark. Con estas medias legales se trata de
parar las huelgas de la clase obrera. Solo después, de concluida
la segunda guerra mundial, se puede hablar de un auténtico estado
del bienestar que toma como modelo económico el pensamiento de
Keynes que busca dar soluciones a los diversos conflictos y antagonismos
sociales.
Blanca Muñoz, refiere tres hechos en los que se basa este nuevo
modelo social (O. C. Pág. 23)
- La interrelación entre derechos políticos y derechos
económicos y sociales.
- El Estado social y de Derecho se constituye en la protección
y regulación de la distribución económica.
- El Estado cobra así una función asistencial: seguros
sociales, educación, corrección de desequilibrios colectivos
etc. (Blanca Muñoz. O. C. Pág. 23)
Como hemos señalado desde el año 70,
se aprecia una decadencia progresiva del estado de
bienestar y al mismo tiempo que la democracia sé va
resquebrajando debido a que los ciudadanos son excluidos como
participantes activos y conscientes, los votos resultan nulos, ya que
con el monopolio de los medios de comunicación se consigue modelar
de forma eficaz la opinión pública. El debilitamiento de
la fuerza democrática conlleva a una violación
de los derechos laborales, derechos sociales, culturales, medioambientales,
pérdida de empleo, reducciones laborales, aumento de la corrupción burocrático-estatal,
aumento de pobreza, falta de salud, y de una adecuada educación En
definitiva, el fondo monetario internacional, (FMI) la organización
mundial del comercio, (OMC) y el llamado consenso de Washington, produjeron “hambres
y disturbios en muchos en muchos lugares” (J. E. Stiglitz “El
malestar en la globalización. Ed. Taurus. Madrid, 2002 Pág.
16)
Como es sabido, el consenso de Washington, se reunió siguiendo
las pautas del modelo y la teoría económica y política
neoconservadora de F. V. Hayek, y que después, fue Milton Friedman
quien aplicó estos principios con más rigor y dureza.
Este consenso es el nombre que el economista norteamericano John Willisamson
dio, en 1990, al conjunto de requisitos marcados por el gobierno norteamericano
y las instituciones como la FMI, BM, OMC, con sede en esa ciudad,
y que parecían ser compartidos por los gobiernos de
buena parte del mundo. Este consenso que se denominaría también “pensamiento único”,
implicaba una serie de 10 puntos a modo de diagnostico y terapia de
la economía mundial.
En cuanto al tema de la democracia que será motivo de desarrollo
amplio más adelante, aquí para concluir, solo diremos
que el déficit democrático se muestra especialmente en
el hecho, de que una democracia formal y funcionalmente instrumental
convoca elecciones cada cierto tiempo, pero esta convocatoria
casi siempre está carente de una deliberación rigurosa
y metódica impidiendo el desarrollo de una decisión
más elaborada. Sin un debate adecuado se llega, en todo caso,
al predominio de una democracia Light, trivial sin capacidad para una
integración de sus ciudadanos. La globalización también
intenta globalizar la democracia pero estas nuevas democracias, formal
y global, carecen de poder para desempeñar la labor de igualdad
fraternidad y libertad. La libertad se orienta por sobre todo a la libertad
de consumo. Ya sabemos que la idea de libertad encubre la explotación,
pero aún así se mantiene la idea de libertad.
14) De la muerte del creador a la (agonía) muerte del
procreador. Declinación de la función paterna.
La escuela de Franfurt señala que, con el advenimiento,
en la ilustración se produce un proceso de individualización.
El sujeto moderno esta desalojado de su comunidad. Al no ser considerado
como alguien que contribuye a mantener la tradición toma distancia
de su comunidad.
En la sociedad postmoderna el proceso de individuación se realiza
con las dificultades propias que trae consigo la declinación
del gran Otro. Así el movimiento punk opta por llevar adornos
corporales con la finalidad de crear una identidad propia. Es un
intento de tomar distancia de los criterios oficialmente vigentes
de la moda del vestir, dando lugar a otra forma de ideología que
al propio tiempo genera nuevos códigos de vestir. De este
modo la identificación con el grupo (de punk, de Hippis,
Body radicals etc.) aparece como una solución al problema de una
deficiente individualización. De este modo podemos
decir, que el proceso de individuación al verse perturbado por
la ruptura con los lazos tradicionales, toma el camino de la regresión
volviendo a los usos de costumbres o ritos ancestrales o bien,
toma el camino de la formación de nuevos grupos.
La circuncisión masculina por ejemplo constituye la
oferta de la sociedad premoderna para marcar la diferencia
sexual. El sexo biológico no es suficiente garantía para
el acto de la procreación, es necesario que opere en el sujeto un
acto, un corte simbólico determinado por el lenguaje que asegure
la tradición. De este modo la serie de prohibiciones y rituales
de la sociedad premoderna están destinados a garantizar el
proceso de socialización. El corte simbólico registrado
en el cuerpo determina la identidad del sujeto. Este
corte en el cuerpo a través de la marca física (Circuncisión,
tatuaje, pintura etc.), otorga una identidad sexual. La marca en
el cuerpo es la respuesta que otorga lo simbólico (el gran
Otro) a la posible duda acerca de la identidad. Para San
Pablo, el cristiano no precisa del acto de la circuncisión porque
lleva ya el corte en el alma. Es decir, el sujeto Cristiano lleva
la marca simbólica de la castración en su interior.
En la modernidad el gran Otro aún detenta el poder dado
que el proceso de socialización se realizaba por medio de
la sumisión y obediencia a la ley simbólica que estaba
representado por la autoridad del padre a quien además se temía
y se respetaba. En la postmodernidad con el cambio operado en la estructura
familiar se establece una forma distinta de relación con lo simbólico.
De este modo los cortes, mutilaciones, tatuajes, perforaciones en el
cuerpo son formas de rechazar la ideología vigente. Ideología
en la que impera el consumo, el valor de cambio, en el que todo es modificable, donde
se pierde la autoridad paterna. Parece ser que el cuerpo
es lo único que le queda al sujeto para poder afirmar su
identidad y ejercer su poder. Un modo de encontrar en el cuerpo
un lugar de identidad más estable.
Estas prácticas, de marcar el cuerpo en la era de la globalización, no
es una respuesta del gran Otro, sino más bien, la respuesta
del sujeto a la declinación de este gran Otro (a
la declinación de la función paterna). El sujeto
en sí mismo no es nada ya que toda autoridad le viene dada
desde afuera como insignias simbólicas. El respeto al padre
como autoridad es atribuirle un poder a las insignias que le son conferidas
por la función paterna. Estas insignias a su vez actúan
ocultando la castración que significa que el sujeto
humano es en sí mismo un sujeto vacío y sin poder.
El sujeto humano no es dueño de su cuerpo de forma natural. A
la integridad corporal solo se llega a través de la castración simbólica.
En la vida contemporánea, ante el declinar de las
grandes instituciones, ante la declinación de la autoridad del
padre o dicho de otro modo al ser cada vez más consciente de que
el gran Otro no existe se opta por la negación y mediante este
mecanismo de negación se actúa como habiendo sido traicionado
por ese gran Otro. Aunque conscientes de que el gran Otro solo es una
ficción la gente actúa fingiendo, cuando asiste a
los rituales de la iglesia, del estado o de la familia. Los padres
juegan a papa Noel o a los reyes magos porque piensan que los niños
creen en ellos y los niños a su vez fingen seguir
creyendo en los magos o en papa Noel para no ofender a sus padres.
15) El terrorismo y el fundamentalismo: el mal terrorista
ideal y fanático, el mal banal y el mal fundamentalista.
16) La inmigración como problema por los efectos de la globalización.
17) La catástrofe moral actual y el declive del
programa institucional. El hombre es la única catástrofe
en el medio de los seres. El musulmán emerge como el nivel 0 de la humanidad.
El musulmán comiendo y bebiendo más por un hábito ciego
que por alguna necesidad animal elemental. Por esta razón constituye
el punto de lo real sin verdad simbólica, vale decir, no hay manera
de simbolizar la situación espantosa de estas personas. Hay una especie
de núcleo traumático inhumano, una especie de brecha en el medio
de la humanidad misma. Musulmán era el nombre, según Amery,
que se daba al prisionero del campo de concentración Nazi que había
abandonado cualquier esperanza de vivir. Abandonado por sus compañeros,
era un cadáver ambulante, un muerto viviente que ha perdido toda voluntad
de vivir porque todas sus fuerzas estaban mutiladas y aniquiladas. Lo
que estaba en juego era seguir siendo o no un ser humano marcando
así de algún modo el inestable umbral en que el hombre pasa a
ser no-hombre. Levi designa al musulmán “como el que ha visto a
la Gorgona”. La Gorgona era la horrible cabeza femenina enmarcada
por serpientes, y cuya visión producía la muerte y que
Perseo tuvo que cortar la cabeza sin mirarla con la ayuda de
Atenea. La visión de la Gorgona transforma al hombre en
el no-hombre. De este modo el musulmán solo mantiene la apariencia
de hombre pero ha dejado de ser humano.
Durante mucho tiempo, el trabajo sobre el otro, (sobre el prójimo), fue
concebido como un proceso institucional. Este programa institucional consideraba:
Que el trabajo sobre el otro es una forma de mediación entre los
valores universales y los individuales. Se pensaba que el
trabajo de socialización era una vocación porque
se apoyaba en los valores de la sociedad vigente.
Y este programa consideraba que la socialización estaba
dirigida a interiorizar normas que configuran al individuo de
forma autónoma y lo socializan.
Este programa se desarrolla en la familia con la participan de sacerdotes,
la escuela, profesores, jueces etc. Con la modernidad se acentuó las actividades de
este tipo que son llevadas a cabo por profesionales que
se dedican especialmente a cuidar de los demás, de los
otros, además de protegerlos también castigarlos, mantenerlos
ocupados, consolarlos. Abarcando áreas de salud, educación
y trabajo social a los que se puede añadir la policía,
la justicia, la religión, la psicología animadores culturales
etc. El neoliberalismo ha trastocado estos viejos programas institucionales
introduciendo nuevos modos de management que ha llevado
a una
crisis y a la decadencia de estos programas destinado a velar
por el otro, en su lugar, han emergido nuevas figuras de dominación
y de control. La decadencia de estos programas antiguos procede y proviene
de sus propias contradicciones. Al perder el monopolio estas grandes instituciones
se llega a una clara conciencia de que la vida, en nuestros días,
transcurre en un mundo abierto, desgarrado y pluralista.
Se pasa entonces a la nueva sociedad administrada occidental, que es
una forma de barbarie disfrazada de civilización, el punto
más elevado de alienación.
Alienación que aumento en la medida en que el Otro
no existe. Esta inexistencia del Otro está en
el origen y en el núcleo del malestar en la
vida cotidiana actual. Esta inexistencia del Otro que
inaugura la época lacaniana del psicoanálisis, es también
la época de los desengaños y de la errancia. Se sabe
que el Otro solo es un semblante, y que nuestra época está marcada
por los semblantes. Época que al decir de J.A. Miller el
ser o más bien el sentido de lo real se volvió un
interrogante. En la época anterior a ésta lo real protegía
a los sujetos de los simulacros. Hoy en día la crisis afecta a
lo real, es una crisis de lo real. La inmersión del sujeto contemporáneo
en los semblantes problematiza lo real que se esboza sobre un trasfondo
de angustia.
Como es sabido en la modernidad se han dado tres metanarraciones:
emancipación de la humanidad en la Ilustración. Teleología del
espíritu en el idealismo y hermenéutica del sentido
en el historicismo. Para Lyotard, controvertido filósofo canadiense,
todas estas legitimaciones del saber actualmente están superadas: “En
la sociedad y la cultura contemporánea, sociedad postindustrial,
cultura postmoderna, la cuestión de la legitimación del
saber se plantea en otros términos. El gran relato ha perdido
su credibilidad, sea cual sea el modo de unificación que se le
haya asignado: relato especulativo, relato de emancipación “.
Fue el discurso de la ciencia, desde la época clásica,
el que fijó el sentido de lo real y por este camino Freud descubre
el inconsciente y por ende el psicoanálisis. Dejaremos para más
adelante desarrollar este punto del trabajo.
18) La pasión por lo real. Según Alain Badiou,
es el rasgo clave del siglo XX. El sueño utópico del s.
XIX se ha ido desvaneciendo a lo largo del siglo pasado siglo. Lo Real es
lo nuclear de la experiencia de este siglo que testimonian las dos guerras mundiales
del siglo pasado, la guerra de oriente medio (Afganistán
e Irak), la guerra de los Balcanes han mostrado en su extremada violencia esta
experiencia de lo real. El encuentro con lo Real se puede encontrar en los
siguientes hechos:
- En el encuentro con la Gorgona al que hemos hecho mención
con el tema del musulmán.
- Dice Zizek citando a J. Campbell, Dios en su presencia de lo Horrendo,
en su papel destructor. Lo Real como el abismo aterrador primordial
que disuelve toda identidad. Estamos ante el horror de la Cosa.
- En las películas como Alíen, los muertos vivientes,
Terminator, La Mosca, la pianista, La Cosa, Depredador etc. En las
películas dirigidas por D. Linch, D, D. Cronenberg, en
los libros de autores como Conrad, Jelinik, Coetzee. Tal como hemos
venido indicando la biopolítica intenta controlar
y “mejorar” la condición humana por medio del conocimiento tecnocientífico
intentando recrear el cuerpo a medida del deseo. Hoy asistimos
a una serie de cambios corporales por medio del tatuaje, el piercing,
el body building o mediante la cirugía radical, trasplantes
de órgano, cirugía plástica, cambios de sexo,
cirugía facial o de pecho para mejorar la estética,
o efectuar una modificación corporal que mejore los atractivos
eróticos. Es un intento de cambio de fuera adentro, del extracuerpo
para vivenciar mejor el intracuerpo. La ciencia por medio
de estudios genéticos, biológicos y de la nanotecnología
muestra una tendencia hacia lo que Badiou llama pasión
por lo Real. Especialmente el cine nos muestra la “nueva
carne” o el cuerpo en su transformación, el
Dr. Jeckyli y Mr. Hyde; “ El Retrato de Dorian Gray”, “La
Metamorfosis”,”El hombre Menguante”, “El Hombre
Elefante” etc. El cine de D. Lynch y D.Cronenberg es una
fiel exponente de esta pasión por lo Real. El cuerpo o
como se ha venido en llamar “la nueva carne” se puede transformar mediante
malformaciones provocadas por cirugía, manipulaciones
genéticas, sexo violento, injertos tecnológicos (Robocop)
o invasiones víricas (como armas de destrucción masiva).
A los monstruos que nacen por defecto genético se
añaden los monstruos por efecto de guerras, de campo minados,
accidentes o maltratos físicos.
Para Lacan hay una consecuencia de la frase de Dostoievsky “Si
dios no existe todo esta prohibido”. Si Dios ha muerto, en el tiempo
que habitamos todo esta permitido y el superyó ordena gozar
imperativamente. Pero es un Gozar con la Cosa misma. En la sociedad de
consumo, las drogas van directamente a la sangre, para modificar el
malestar que sentimos a través de las sensaciones
corporales y la percepción de la realidad. La incitación
al consumo conlleva al propio tiempo un control biopolítico
bajo la forma de la apariencia, de productos light,
de lo “descafeinado”, como las cervezas sin alcohol, café sin
café, tabaco sin nicotina, leche desnatada.
En el terreno de lo político esta permitido actuar en nombre
de dios, el político de turno se permite presentarse como
un fiel instrumento de la voluntad divina. Así en nombre
de Dios se puede cometer las más crueles atrocidades atentando
de este modo contra los derechos humanos más elementales. No podemos
dejar de comentar aquí el hecho de que muchos gobiernos totalitarios recurrieron al
gran Otro de la Necesidad histórica.
Si todo está permitido en la sociedad del capitalismo tardío,
el sujeto se torna esclavo del Superyó. Nuestra época se
convierte en la “era de la angustia”. Paradójicamente
en el mismo centro de nuestro tiempo la transgresión misma
es elevada a la categoría de norma y este hecho incita más
intensamente al deseo. La falta de prohibición nos acerca excesivamente al
objeto del deseo. Las regulaciones de las interacciones ya no funcionan
con la eficacia simbólica de antaño. Si la ideología
global ordena por medio del superyó gozar del sexo sin sentimientos
de culpabilidad la misma ausencia de culpa trae consigo la angustia como
el afecto que no engaña.
19) Temas filosóficos y políticos: Nosotros consideramos
oportuno comentar aquí el rumbo que ha tomado en estos últimos
tiempos la filosofía continental y anglosajona, que refleja bien, en
la historia del pensamiento occidental, ciertos conflictos derivados del fenómeno
de la globalización. Tal es el caso “el giro lingüístico”.
Surge de la filosofía de Wittgenstein y M. Heidegger, que permite el
desarrollo de la hermenéutica e influye en pensadores como Habermas,
Rorty, Vattimo etc. Esta filosofía como actividad y formas de
pensamientos han practicado un olvido del registro de lo Real al caer en
el exceso simbólico.
Vamos a efectuar un resumen escueto y breve indicando lo más
sobresaliente de los presupuestos teóricos y sus autores
que priman y dominan el ámbito económico y social actual.
Tenemos los siguientes puntos.
- Rechazo del método historicista en el análisis económica.
- El concepto de utilidad vuelve de forma vigorosa con Marshall y con
su discípulo Arthur C. Pigou.
- Se retoma el método comparativo.
- Predominio de la razón instrumental.
- La variable del tiempo se vuelve estacionarios, lo estático
predomina sobre lo dinámico y lo sincrónico sobre lo
diacrónico.
- La denominada teoría de la elección racional domina
y se constituye en el paradigma del pensamiento sociopolítico.
- El concepto de utilidad constituye el eje de este nuevo paradigma
al que se añade la teoría de los juegos que se utilizan
en el análisis de la conducta económica y social.
A resultas de esta contribución matemática tenemos un
sujeto económico y a diferencia del sujeto productor de Marx se
aboca al sujeto consumidor “El sujeto de la teoría de la
elección racional no deja de ser sin duda, sino la descripción
del corredor e inversor en bolsa” (B. Muñoz. “Modelos
culturales”. Teoría sociopolítica de la cultura.
Ed. Anthropos, 2005 Pág. 114).
La economía matematizada se completa cuando se añade la
teoría de las coaliciones que se entiende como acuerdo de una
actividad conjunta que a su vez dispone de la mayor información
y libertad para mejorar la actividad de los participantes.
J. M. Buchanan, G. Tullock y G. Brenann establecen el “cálculo
del consenso” que efectúa investigaciones en el ámbito
público y sobre el mercado.
El sujeto de la teoría de la elección racional es la que
surge del conductismo y del neoconductismo psicológico.
M. Olson abre el campo de la lógica de la acción colectiva
que adopta un neofuncionalismo pero que no deja de obedecer al esquema
estímulo-respuesta de la vieja teoría conductista watsoniana.
M. Olson analiza lo social en base a refuerzos positivos y negativos.
La teoría de la elección racional y los aportes de R. Nozick
y V. Hayek concluye acentuando los factores subjetivos. No se trata ya “Del
mayor bien para los ciudadanos” como en Bentham más bien
se preconiza el individualismo posesivo, la lucha de todos contra todos
(Hobbes).
Llegado aquí, nos parece de gran interés señalar algunas de
las características que para C. Lash y otros pensadores definen
la cultura desde la segunda guerra mundial. Nos ocupamos primero de C.
Lash dejando para más adelante para comentar el aporte de otros
autores que por su peso intelectual no podemos dejar de lado como: Foucault,
J.F. Lyotard, H. Sloterdijk, G. Debord, R. Sennet, G. Agamben, Z. Bauman
etc.
Christopher Lash. “La cultura del narcisismo” Publica en
1979.
El capitalismo genera una crisis en la cultura occidental que se refleja
en un individualismo exacerbado mediante una exclusiva preocupación
por sí mismo.
Para Lash, el hombre económico propio dice capitalismo da pasa
al hombre político del liberalismo y este al hombre psicológico
de este tiempo, que puede caracterizarse por un individualismo narcisista.
Aunque los estudios de Lash provienen de la sociedad americana del
norte, pueden ser aplicados a otras sociedades.
Después de los años setenta se aboca a problemas personales.
Si la vida no podía mejorarse por y a través de la sociedad
esta frustración se encaminó a una mejoría psíquica.
Así la expresión de los sentimientos, el comer comida sana,
mejorar la salud del cuerpo mediante la expresión corporal y para
la paz espiritual en ejercicios de relajación y la sabiduría
oriental.
Un objetivo fue un tener miedo a los placeres tanto tiempo reprimidos
por una cultura puritana. Se ponen de moda los textos de autoayuda.
Lash toma como ejemplo frases de las películas de Woody Allen:
“Las soluciones políticas no existen”, “creo en el
sexo y la muerte como dos experiencias únicas en la vida”.
Vivir el momento viene a ser la ideología dominante. Vivir para
uno mismo y no para la posteridad.
Se pierde el sentido de la continuidad histórica. Las religiones
jugaran el papel de dar sentido trascendental a la vida, mitigaba la
angustia existencial explicaba los problemas del bien y del mal y daba
esperanzas para una justicia social. Todo esto se vino abajo y el clima
religioso paso a ser un clima de carácter terapéutico.
La familia, la escuela y la iglesia ya no proporcionan un marco normativo
y valorativo que sirva al ciudadano a encontrar una identidad adecuada
a adquirir normas del bien y del mal y nociones para orientarse en un
mundo enigmático, la pérdida de la función de estas
instituciones conlleva:
- La ruptura de permanencia y pertenencia respecto del grupo familiar,
pérdida del sentimiento de continuidad con las generaciones
anteriores y además la visión del futuro se rompe y ya
no cumple la función como algo que es posible construir desde
el presente.
- Hombres y mujeres están dedicados a trabajar no tienen tiempo
para ejercer el rol de padres ni para sustentar la familia.
- Así la vida cotidiana requiere la ayuda de expertos para solventarla.
Es en torno a “las terapias” donde se construye el bienestar
personal, la salud mental y física.
- Mucha gente se adhiere a ideales políticos en busca de nuevos
ideales que ya no encontraba en la vida personal.
- La vida se vive en el presente carente de futuro.
- El narcisismo es una forma de individualismo que lleva al aislamiento
del yo.
- El hombre contemporáneo es una persona profundamente dependiente
de los otros para construir su auto sentir.
- Erige barrera contra las emociones y esta buscando emociones fuertes.
Sufrió por no poder sentir.
- En una sociedad que demanda por un lado sumisión a la norma
social pero por otro lado rechaza dichas normas como norma para fundar
un código de conducta moral, que termina por socavar la autoestima
y el yo se hace infantil y vacío.
- Se rechaza y se depende de la autoridad y al erosionar la autoridad
patriarcal sucede o da origen a un superyo débil (padres, maestros,
sacerdotes) cuya voz han perdido autoridad.
- Declinación de la autoridad institucionalizada, la sociedad
se ha vuelto cada vez más permisiva.
- Los sentimientos típicos de la época son la ansiedad,
la depresión, un malestar vago y un vacío interior.
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