“El espejo acrecienta unas veces el valor
de las cosas, otras lo niega. No todo lo que parece valer fuera
del espejo resiste cuando se refleja. Las dos ciudades gemelas no
son iguales, porque nada de lo que existe o sucede en Valdrada es
simétrico: a cada rostro y gesto responden desde el espejo
un rostro o gesto invertido punto por punto. Las dos Valdradas viven
la una para la otra, mirándose constantemente a los ojos,
pero no se aman”.
Las ciudades y los ojos
De las ciudades invisibles, Italo Calvino Minotauro, Barcelona 1974.
|